Evitar la mala conducta de tu perro

Te da miedo salir de casa y dejar a tu perro solo por lo que pueda hacer? ¿Cada vez que sales, a tu regreso encuentras las casa patas arriba? Hoy te traemos algunos consejos para corregir la mala conducta de tu perro.

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Son adorables, buenos, fieles compañeros, tiernos, hasta que un día llegas a casa y te encuentras con que tu adorable mascota te ha arañado los muebles, ha roto cojines, tirado macetas y destrozado todo lo que se le ponía a su paso. Lo más probable es que tu perro sufra uno de los problemas más frecuentes: no se encuentra a gusto cuando se queda solo y para intentar tranquilizarse hace esas cosas. Este desorden en el comportamiento se llama ansiedad por separación y aunque, no está determinado cuál es su origen, los especialistas lo definen como una suma de factores, entre los que se destaca la inseguridad y un gran apego a sus dueños.

Primero, es importante determinar la edad del perro. No es lo mismo que ocurra en un cachorro que en un perro adulto. Y no es por justificar, pero los cachorros se enfrentan a objetos nuevos y juegan con su boca. Lo aconsejable es que siempre tenga sus propios juguetes y que no lo acostumbres a jugar con ropa o zapatos. Otro punto a tener en cuenta es acostumbrar al animal a quedarse solo desde cachorro. Si es un perro muy activo, sácale a pasear antes de dejarle solo en casa. Cuando el perro ya no es un cachorro, la cosa cambia. Aquí es donde aparecen los trastornos de ansiedad y la manera de descargarla es rompiendo cosas. Estos cambios de conducta pueden darse porque se quede solo en casa o porque esté atravesando una etapa de cambio y no logre adaptarse.


Tiempo: Los perros no tienen noción del tiempo, por tanto sufren la ausencia de su dueño desde los primeros minutos. Si la persona regresa en minutos o en horas, para el animal es lo mismo. Un perro equilibrado y adaptado desde cachorrito, será un adulto tolerante a los cambios lógicos que ocurran en casa.  Aumentar el ejercicio, más paseos diarios y los juguetes suelen ayudar bastante.

Entorno: Cuando se queda solo, déjale golosinas o juguetes. Así, su atención estará puesta en sus cosas. También, podemos dejarle música o una radio encendida. Se recomienda que vea a otras personas y animales, les hará perder el miedo y ganar confianza en sí mismo. En los perros que tienen miedo a quedarse solo, la adopción de otra mascota puede ser una buena solución.

De acuerdo a su dueño: El comportamiento del perro empieza con su dueño. LA forma en que reaccione él, hará que el perro siga haciendo esas cosas o no.

 

FUENTE: facilisimo.com

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El perro no para de ladrar, ¿cómo evitarlo?

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Foto: Juan Narváez

 

Dejar la radio encendida si el perro está solo en casa o premiarle cuando se muestre tranquilo son modos de lograr que el can deje de ladrar de un modo excesivo.

El perro expresa sus emociones a través de sus ladridos. No obstante, hay perros que ladran de un modo excesivo: por aburrimiento, por ansiedad o para demandar nuestra atención, entre otros motivos. Algunos consejos sencillos pueden ayudar a que el can cese de ladrar de una forma exagerada. Saber por qué ladra el perro es la primera clave, entender que el can emitirá más ladridos cuando se siente solo, utilizar la música, el juego y el deporte para reducir los ladridos del perro, así como enseñarle a interpretar la palabra “no” son otras pautas que se deben seguir.

Saber por qué ladra el perro es la primera clave

El perro tiene sus razones para ladrar. Recuerde que el can expresa sus estados emocionales con su voz: es consustancial a su naturaleza. Entender los motivos que provocan que nuestro amigo de cuatro patas ladre de forma exagerada es una de las claves para lograr, con cariño, que deje de hacerlo.

El perro expresa sus emociones a través de los ladridos, como el aburrimiento

El aburrimiento es una de las principales razones de los ladridos compulsivos. El can tedioso carece de los estímulos y la motivación que necesita y puede demostrarlo con ciertos comportamientos anormales. Destrozos en casa, desobedecer o emitir ladridos exagerados de forma continuada son algunas señales que pueden avisar de que el perro se aburre.

Ladridos cuando el can se siente solo

Un perro muy dependiente, con apego excesivo por su dueño, puede demostrar a través de ladridos continuados un estado de ansiedad al quedarse solo. Esto se conoce como la ansiedad por separación del perro.

Un perro dependiente demandará la atención del dueño de un modo continuado, pero ignorar sus repetidas llamadas reducirá la ansiedad

Demandar una atención continuada por parte de su dueño es otro de los motivos que con frecuencia puede llevar a un perro a ladrar de forma continuada. Algunos consejos sencillos ayudarán a fomentar la autonomía de nuestra mascota, a frenar su aburrimiento y a evitar que padezca ansiedad cuando se aleja de su dueño. De paso, evitaremos los molestos y angustiosos ladridos del perro, mientras que ayudamos a nuestro amigo a ser más feliz.

Tenga en cuenta, además, que no todas las razas de perro son igual de propensas a emitir ladridos de un modo continuado. Hay perros que tienden a ladrar más que otros y razas más predispuestas a estar más nerviosas. Su veterinario puede, en cualquier caso, aconsejarle.

Utilizar la música para evitar los ladridos del can

Un perro dependiente tratará de demandar la atención del dueño de un modo continuado. Intente ignorar sus repetidas llamadas para reducir su excesiva ansiedad. Contrarrestar la falta de atención con premios (en forma de comida, caricias, juguetes o palabras amables) cuando el perro esté tranquilo será una manera de reforzar la confianza de nuestro amigo en sí mismo.

La música es otra buena herramienta para reducir la ansiedad del perro dependiente cuando se queda solo. La radio o una melodía musical suave pueden servir de compañía para nuestro amigo en casa.

Juegos y deporte para reducir los ladridos

La actividad física y los juegos son un modo saludable de reducir el nerviosismo de nuestro perro y, por lo tanto, también sus ladridos excesivos. Recuerde que un perro adulto sano necesita un mínimo de treinta minutos de actividad física diaria para mantenerse, y envejecer, de forma saludable. Los paseos al aire libre y los recorridos por la montaña en compañía del can son una buena forma de conseguirlo, a la vez que se cuida su propia salud.

Palabras cortas para enseñar al perro que no debe ladrar

Aprender a comunicarnos con el perro es una herramienta eficaz para enseñarle a reducir sus inoportunos ladridos. El can utiliza un lenguaje semejante al nuestro para transmitir sus emociones. Para ello, el animal hace uso de su cuerpo y de su voz: ladridos, gemidos y aullidos son también una manera de expresar sus estados de ánimo.

No se debe gritar al can cuando ladra, ya que interpretará que se ladra con él

Los comandos cortos suelen ser los más efectivos para transmitir al perro una pauta de comportamiento. Hacer uso de un contundente“no”, expresado de forma clara (pero sin gritar), es útil para mostrar a nuestro amigo de cuatro patas que debe cesar de ladrar. No hay que gritarle mientras ladra, ya que sirve de poco. El can interpretará que usted simplemente ladra con él, además de que contribuirá a aumentar el nerviosismo de ambos.

El adiestramiento del perro debe basarse, por el contrario, en el refuerzo positivo: nunca en el castigo, la reprimenda o en un tono de voz elevado. Premie a su perro con caricias, palabras de cariño, e incluso algún obsequio comestible, cuando actúe de forma correcta tras su indicación. El animal no entiende de normas humanas, pero sí se le puede enseñar a estar tranquilo y no excederse con los ladridos.

Consejos para lograr que el perro deje de ladrar

  • Entender las razones que provocan que nuestro amigo de cuatro patas ladre de una forma exagerada es una de las claves para lograr, con cariño, que deje de hacerlo.

  • La música puede ayudar a reducir la ansiedad del perro dependiente cuando se queda solo.

  • Hacer uso de un contundente “no”, expresado de forma clara (pero sin gritar), es una herramienta útil para mostrar a nuestro amigo de cuatro patas que debe cesar de ladrar.

FUENTE: Consumer.es

Diccionario de Lenguaje Canino

 

SONIDOS

  • Ladridos:
    • Ladridos continuos y rápidos, en tono intermedio: Alerta. Problemas. Alguien entra en nuestro territorio.
    • Ladridos continuados y lentos, en tono bajo: Intrusos o peligro cercano. Preparados para defenderse.
    • Ladridos rápidos y con pausas cada 3 o 4: Aviso de problemas acercandose, y petición al “jefe” de que investigue qué pasa.
    • Ladridos prolongados e ininterrumpidos, con intervalos largos entre cada uno: Estoy solo y necesito compañía. Suele ocurrir cuando un perro lleva aislado mucho tiempo.
    • Uno o dos ladridos agudos y breves en tono intermedio: Es el saludo más habitual.
    • Un ladrido agudo y breve, en tono bajo: Ya basta. Indica molestia.
    • Ladrido breve en tono alto: Indica sorpresa. Si se repite dos veces significa “¡mira esto!”. Si es más largo es una llamada. Muchos perros lo usan cuando quieren salir a la calle. En tono medio expresa alegría.
    • Aullido o ladrido muy breve en tono alto: ¡Ay!. Respuesta a un dolor repentino.
    • Aullidos repetidos a intervalos regulares: Muestra de un dolor intenso o respuesta a algo que les asusta.
    • Ladrido entrecortado en tono medio: Petición de jugar.

  • Gruñidos:
    • Gruñido suave en tono bajo: Gruñido de amenaza. Conviene apartarse y dejar espacio al perro.
    • Gruñido que deriva en ladrido, en tono bajo: Disposición a pelear. Si se presiona al perro, atacará.
    • Gruñido que deriva en ladrido, en tono alto: Perro inseguro que preferiría no pelear, pero que atacará si no se le deja en paz.
    • Gruñido intenso sin enseñar los dientes: Suele oírse cuando juegas con el perro. Está simulando un ataque en broma e indica que se está divirtiendo. Suele intercalarse con ladridos entrecortados.
  • Otros sonidos:
    • Gimoteos suaves: Indican dolor o temor.
    • Gemidos prolongados e intensos: “dame…” o “quiero…”. Pretende llamar la atención. O está esperando que le des de comer o le saques de paseo.
    • Suspiro: Indica satisfacción si los ojos están semicerrados. Si están abiertos es una señal de decepción porque no ha ocurrido algo que el perro esperaba.
    • Rugido: Llamada a la caza.
    • Ladrido-aullido: El perro lo produce cuando se siente solo y busca compañía.
    • Aullido: “Estoy aquí” o “Este es mi territorio”. Un perro seguro de si mismo aullará para mostrar su presencia.
    • Jadeo: Suele indicar excitación.

OREJAS

  • Orejas erguidas y orientadas hacia delante: Muestran atención, o que están estudiando una situación nueva. Si se acompañan de ladeos de la cabeza hacia los lados y con la vista fija (por ejemplo cuando les hablas), puede significar tanto “esto es muy interesante”, como “no te entiendo nada, ¿eh?” y tiene que ver con la contemplación de un nuevo acontecimiento. Por el contrario, si van acompañadas de morro arrugado y enseñar los dientes, es una amenaza de ataque por parte de un animal decidido.
  • Orejas vueltas hacia atrás y paralelas a la cabeza: Suele asociarse con cualquier tipo de desafío. Algunos perros las colocan así al caminar o correr, pero en este caso no tienen un significado especial.
  • Orejas orientadas ligeramente hacia atrás: “Esto no me gusta nada”. El perro puede estar dudando entre atacar o huir. Equivalen a una mirada de sospecha.

COLA

  • Extendida horizontalmente pero no tiesa: Es un signo de atención. El perro está viendo algo interesante.
  • Extendida horizontalmente y tiesa: Toma esta posición al enfrentarse el perro contra un posible intruso o desconocido. Significa “a ver quien manda aquí”.
  • Cola erguida: Es un signo de autoridad de un perro que se muestra dominante.
  • Cola erguida y curvada sobre la grupa: Indica confianza, control y autodominio.
  • Cola ligeramente baja pero apartada de las patas traseras: El perro está tranquilo y relajado.
  • Cola hacia abajo y cercana a las patas traseras: Si las extremidades están rígidas y agita levemente la cola, indica “no me siento bien”. Si las patas están ligeramente flexionadas es una muestra de que el perro siente una leve inseguridad, normalmente cuando está en un lugar desconocido.
  • Cola oculta entre las patas: Temor o sumisión. El perro tiene miedo a que le hagan daño, o bien, en presencia del miembro dominante de la manada, expresa que “estoy de acuerdo con mi papel secundario y no voy a desafiarte”.
  • Movimientos de la cola:
    • Agitación leve: Suele indicar saludo.
    • Agitación trazando círculos amplios: “Me caes bien”. Cuando dos perros juegan a pelear, este movimiento de la cola confirma que solo están jugando.
    • Agitación a ritmo lento: Cuando estás adiestrando al perro, esto significa “estoy intentando entenderte; quiero saber qué dices pero no acabo de entenderlo”. Cuando por fin lo entiende, el movimiento se acelera y aumenta en amplitud.

Ojos.
La mirada expresa dos intenciones, ambas relacionadas con la autoridad o la sumisión.

  • Mirada directa y fija: Desafío, o respuesta al desafío por parte del perro dominante.
  • Ojos entornados: Respuesta de un perro sumiso ante un reto. Aceptación de la sumisión.
Hocico.
  • Boca relajada y entreabierta, lengua poco visible: Equivale a una sonrisa entre las personas.
  • Bostezo: En los perros indica estrés o tensión. El perro está tenso o inquieto.
  • Boca cerrada, labios levantados enseñando los dientes: Primera señal de amenaza.
  • Boca entreabierta, labios levantados enseñando los incisivos, hocico fruncido: Segunda señal de amenaza. Si se presiona al perro, responderá con un ataque.
  • Boca entreabierta, labios levantados enseñando los incisivos y las encías, hocico fruncido: Precede a un ataque inmediato. Si alguna vez nos encontramos ante un perro así, nunca se debe salir corriendo. Está tan tenso que el menor movimiento por nuestra parte provocará el ataque. Hay que bajar la mirada (mostrar sumisión), entreabrir la boca, y retroceder con lentitud.
  • Cualquier expresión de amenaza, con la comisura de los labios estirada hacia atrás: Muestra un componente de temor en el perro. Aún puede atacar, pero también puede huir si se siente agredido. Viene a decir “te tengo miedo, pero puedo atacar si me obligas”.
Actitudes y Lenguaje Corporal.
  • Perro agachado, patas delanteras extendidas, lomo erguido, cabeza cercana al suelo: Invitación a jugar.
  • Posición erguida y relajada, orejas erguidas no adelantadas, cabeza alta, boca entreabierta, cola baja y relajada: Perro relajado y contento.
  • Perro erguido ligeramente inclinado hacia delante, orejas hacia delante, cola erguida, ojos muy abiertos y boca cerrada, miembros rígidos: Perro en estado de alerta. Posición de mostrar autoridad.
  • Perro erguido ligeramente inclinado hacia delante, orejas hacia delante, cola erguida y erizada, ojos muy abiertos, hocico arrugado, pelo erizado, miembros rígidos: Perro muy dominante, amenazando atacar si se le desafía.
  • Posición ligeramente inclinada hacia atrás, pelo erizado, orejas hacia atrás, cola entre las piernas, hocico arrugado enseñando los dientes: Perro asustado pero dispuesto a atacar si se le provoca.
  • Posición agachada, mirada baja, orejas hacia atrás, cola entre las piernas, pelo no erizado, pata levantada: Todo son señales de sumisión para evitar peleas. En sumisión total, además se tumba sobre la espalda, mostrando el estómago y la parte inferior del cuello. Muchos perros lo hacen voluntariamente ante el líder de la manada. Si el perro se tumba para que le rasquemos la barriga, lo que hace es aceptar que nosotros somos el jefe.
  • Colocar la cabeza o la pata sobre el lomo de otro perro: Gesto de autoridad. Indica que “aquí mando yo”.
  • Coger objetos con la boca: Por ejemplo, llevar la correa entre los dientes al pasear, o sujetar la mano del dueño con la boca. Es un desafío de poder y puede indicar que el perro no acepta al ser humano como líder de la manada. Cuidado con consentirle esas actitudes.
  • Colocar la pata en la rodilla del dueño: Petición de atención.
  • Revolcarse sobre el lomo y frotarlo en el suelo, frotar el hocico y el pecho contra el suelo: Perro muy satisfecho y contento. Normalmente lo hacen antes o después de alguna actividad placentera.
  • Rascar el suelo, arrancar hierba con las patas: El perro tiene unas glándulas que dejan un olor único y distintivo. Simplemente está dejando una señal de que ha estado ahí.
  • Orinar: Aparte de la simple necesidad de evacuar, es marcar el territorio (los cachorritos muy pequeños orinan de una sola vez pues aún no “marcan”; mientras que los adultos se contienen, para ir dejando sus señales por todo el camino). Si en vez de orinar sobre las marcas de otros perros, lo hace sobre un perro o sobre una persona, está dejando un signo de autoridad y posesión.

Lo que se indica en los diversos apartados de este diccionario, hay que matizarlo teniendo en cuenta las características físicas del perro en cuestión. Un perro al que se le ha amputado la cola, evidentemente, no podrá hacer señales con la misma, mientras que en aquellos de orejas largas y caídas es más difícil interpretar qué posición están mostrando en un momento dado. Ten estos detalles en cuenta al hacer las interpretaciones.

FUENTE: Gorinkai