¿Por qué los perros comen hierba y después vomitan?

Ingerir plantas ayuda al animal a devolver y a expulsar objetos extraños en su estómago, pero también denota algunos trastornos de su comportamiento.

Ocho de cada diez perros comen hierba, si tienen acceso a ella. Sin embargo, esta conducta no deja de extrañar a los dueños que la presencian. ¿Por qué el perro come césped? Tal vez sirva de pista para contestar saber que el lobo también ingiere plantas en la naturaleza. Sin embargo, este hábito, aunque habitual, no está exento de peligros para el can, e incluso, puede revelar algunos problemas de conducta del perro que come hierba.

Imagen Fuente: Pinterest

¿Por qué el perro come césped?

Una conducta que llama la atención de los dueños de perros de forma poderosa es que su amigo, un supuesto carnívoro, devore con gusto filamentos de césped y otras hierbas verdes que encuentre a su paso. “Los perros comen plantas porque les ayuda a regurgitar o vomitar y, por tanto, a limpiar su estómago “, explica el nutricionista canino, Carlos Alberto Gutiérrez.

Para un perro que tiene acceso a hierbas frescas de forma habitual, no es extraño, de hecho, ingerir plantas. Un estudio citado por la revista digital científica ‘WebMd’, especializada en salud, afirma que ocho de cada diez perros lo hacen o, al menos, lo han hecho de forma esporádica. Y entre todas las plantas que ingiere el can la preferida es, por unanimidad canina, el césped.

Los dolores de estómago explican en ocasiones esta conducta tan frecuente en el perro. “Un can ingiere hierba cuando padece malestar o una enfermedad en el estómago”, explica el veterinario Adrián Aguilera, o bien porque intente devolver cuando “ha ingerido un objeto extraño, como una piedra, una pelota o restos de basura”, añade.

Pero, ¿por qué el césped logra inducir el vómito en el animal? “Actúa como una sustancia irritante de la pared del estómago: aumenta la secreción de ácidos y el grosor de la pared digestiva y, al final, desemboca en el vómito”, apunta Aguilera. Actúa como un potenciador de gastritis en nuestro amigo.

 

El lobo también ingiere hierba en la naturaleza

En cualquier caso, la hierba puede ayudar al perro a incorporar en su dieta algunos nutrientes y minerales. Pero sobre todo, le aporta fibra, asegura el nutricionista canino. “Eso no significa, sin embargo, que el can esté mal alimentado o que carezca de algún nutriente esencial en su dieta”, añade Gutiérrez. Ocurre incluso en canes que siguen una dieta equilibrada.

Para este especialista en alimentación canina, la conducta de ingerir plantas está más relacionada con un hábito evolutivo, heredado de su ancestro, el lobo. “Al igual que el lobo, el perro no descarta que, tras ingerir viandas, pueda pasar dos o tres días sin ingerir más alimento que las hierbas que encuentre”, explica.

El hecho de que el perro que come hierba lo haga de un modo frecuente, añade Gutiérrez, supone en cualquier caso un “ligero vicio alimentario, aunque no grave”. En la jerga médica se denomina pica, es decir, una afición por comer materias extrañas, como tierra, o lamer superficies, como paredes. En este grupo se incluye la acción de masticar césped.

Peligros de la hierba para el can

Aunque ingerir hierba no tiene por qué suponer un problema grave en un perro sano, conviene tomar ciertas precauciones. Un animal que trata de provocarse el vómito para expulsar un cuerpo extraño puede acabar por agravarse él mismo el problema. “La mayoría de las veces es contraproducente, ya que solo consigue provocarse una gastritis”, apunta Aguilera. Si un can con dolor de estómago ingiere césped, solo logra complicar su problema.

En otras ocasiones, el peligro de mascar vegetales puede estar más relacionado con la presencia de fertilizantes en la hierba. Si las plantas no son nuestras, no podremos saber si se han rociado con insecticidas o con otros químicos, por lo que hay riesgo de que el can resulte envenenado o se intoxique.

Problemas de conducta en perros que comen hierba

Los expertos coinciden en que comer hierba de forma frecuente resulta una patología alimentaria para el perro, aunque de carácter leve. El aburrimiento puede explicar, en algunas ocasiones, este tipo de conducta en el can. Pero, en otros casos, el origen del problema puede ser más profundo.

“El hecho de que un perro coma césped puede implicar que el can tiene algún problema de base, que ha pasado desapercibido”, asegura el veterinario Adrián Aguilera. Puede revelar que el animal ha tenido acceso a la basura -una conducta poco saludable para nuestro peludo amigo-, que no tolera alguno de los ingredientes de su comida habitual, o incluso, juega con los objetos inadecuados.

En cualquier caso, señala Aguilera, lo apropiado es acudir a un veterinario o etólogo canino para que nos ayude a detectar estos posibles conflictos. “Y ante todo, hemos de evitar que nuestro perro coma hierba, ya que no soluciona el problema”, concluye.

FUENTE: Consumer

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Diccionario de Lenguaje Canino

 

SONIDOS

  • Ladridos:
    • Ladridos continuos y rápidos, en tono intermedio: Alerta. Problemas. Alguien entra en nuestro territorio.
    • Ladridos continuados y lentos, en tono bajo: Intrusos o peligro cercano. Preparados para defenderse.
    • Ladridos rápidos y con pausas cada 3 o 4: Aviso de problemas acercandose, y petición al “jefe” de que investigue qué pasa.
    • Ladridos prolongados e ininterrumpidos, con intervalos largos entre cada uno: Estoy solo y necesito compañía. Suele ocurrir cuando un perro lleva aislado mucho tiempo.
    • Uno o dos ladridos agudos y breves en tono intermedio: Es el saludo más habitual.
    • Un ladrido agudo y breve, en tono bajo: Ya basta. Indica molestia.
    • Ladrido breve en tono alto: Indica sorpresa. Si se repite dos veces significa “¡mira esto!”. Si es más largo es una llamada. Muchos perros lo usan cuando quieren salir a la calle. En tono medio expresa alegría.
    • Aullido o ladrido muy breve en tono alto: ¡Ay!. Respuesta a un dolor repentino.
    • Aullidos repetidos a intervalos regulares: Muestra de un dolor intenso o respuesta a algo que les asusta.
    • Ladrido entrecortado en tono medio: Petición de jugar.

  • Gruñidos:
    • Gruñido suave en tono bajo: Gruñido de amenaza. Conviene apartarse y dejar espacio al perro.
    • Gruñido que deriva en ladrido, en tono bajo: Disposición a pelear. Si se presiona al perro, atacará.
    • Gruñido que deriva en ladrido, en tono alto: Perro inseguro que preferiría no pelear, pero que atacará si no se le deja en paz.
    • Gruñido intenso sin enseñar los dientes: Suele oírse cuando juegas con el perro. Está simulando un ataque en broma e indica que se está divirtiendo. Suele intercalarse con ladridos entrecortados.
  • Otros sonidos:
    • Gimoteos suaves: Indican dolor o temor.
    • Gemidos prolongados e intensos: “dame…” o “quiero…”. Pretende llamar la atención. O está esperando que le des de comer o le saques de paseo.
    • Suspiro: Indica satisfacción si los ojos están semicerrados. Si están abiertos es una señal de decepción porque no ha ocurrido algo que el perro esperaba.
    • Rugido: Llamada a la caza.
    • Ladrido-aullido: El perro lo produce cuando se siente solo y busca compañía.
    • Aullido: “Estoy aquí” o “Este es mi territorio”. Un perro seguro de si mismo aullará para mostrar su presencia.
    • Jadeo: Suele indicar excitación.

OREJAS

  • Orejas erguidas y orientadas hacia delante: Muestran atención, o que están estudiando una situación nueva. Si se acompañan de ladeos de la cabeza hacia los lados y con la vista fija (por ejemplo cuando les hablas), puede significar tanto “esto es muy interesante”, como “no te entiendo nada, ¿eh?” y tiene que ver con la contemplación de un nuevo acontecimiento. Por el contrario, si van acompañadas de morro arrugado y enseñar los dientes, es una amenaza de ataque por parte de un animal decidido.
  • Orejas vueltas hacia atrás y paralelas a la cabeza: Suele asociarse con cualquier tipo de desafío. Algunos perros las colocan así al caminar o correr, pero en este caso no tienen un significado especial.
  • Orejas orientadas ligeramente hacia atrás: “Esto no me gusta nada”. El perro puede estar dudando entre atacar o huir. Equivalen a una mirada de sospecha.

COLA

  • Extendida horizontalmente pero no tiesa: Es un signo de atención. El perro está viendo algo interesante.
  • Extendida horizontalmente y tiesa: Toma esta posición al enfrentarse el perro contra un posible intruso o desconocido. Significa “a ver quien manda aquí”.
  • Cola erguida: Es un signo de autoridad de un perro que se muestra dominante.
  • Cola erguida y curvada sobre la grupa: Indica confianza, control y autodominio.
  • Cola ligeramente baja pero apartada de las patas traseras: El perro está tranquilo y relajado.
  • Cola hacia abajo y cercana a las patas traseras: Si las extremidades están rígidas y agita levemente la cola, indica “no me siento bien”. Si las patas están ligeramente flexionadas es una muestra de que el perro siente una leve inseguridad, normalmente cuando está en un lugar desconocido.
  • Cola oculta entre las patas: Temor o sumisión. El perro tiene miedo a que le hagan daño, o bien, en presencia del miembro dominante de la manada, expresa que “estoy de acuerdo con mi papel secundario y no voy a desafiarte”.
  • Movimientos de la cola:
    • Agitación leve: Suele indicar saludo.
    • Agitación trazando círculos amplios: “Me caes bien”. Cuando dos perros juegan a pelear, este movimiento de la cola confirma que solo están jugando.
    • Agitación a ritmo lento: Cuando estás adiestrando al perro, esto significa “estoy intentando entenderte; quiero saber qué dices pero no acabo de entenderlo”. Cuando por fin lo entiende, el movimiento se acelera y aumenta en amplitud.

Ojos.
La mirada expresa dos intenciones, ambas relacionadas con la autoridad o la sumisión.

  • Mirada directa y fija: Desafío, o respuesta al desafío por parte del perro dominante.
  • Ojos entornados: Respuesta de un perro sumiso ante un reto. Aceptación de la sumisión.
Hocico.
  • Boca relajada y entreabierta, lengua poco visible: Equivale a una sonrisa entre las personas.
  • Bostezo: En los perros indica estrés o tensión. El perro está tenso o inquieto.
  • Boca cerrada, labios levantados enseñando los dientes: Primera señal de amenaza.
  • Boca entreabierta, labios levantados enseñando los incisivos, hocico fruncido: Segunda señal de amenaza. Si se presiona al perro, responderá con un ataque.
  • Boca entreabierta, labios levantados enseñando los incisivos y las encías, hocico fruncido: Precede a un ataque inmediato. Si alguna vez nos encontramos ante un perro así, nunca se debe salir corriendo. Está tan tenso que el menor movimiento por nuestra parte provocará el ataque. Hay que bajar la mirada (mostrar sumisión), entreabrir la boca, y retroceder con lentitud.
  • Cualquier expresión de amenaza, con la comisura de los labios estirada hacia atrás: Muestra un componente de temor en el perro. Aún puede atacar, pero también puede huir si se siente agredido. Viene a decir “te tengo miedo, pero puedo atacar si me obligas”.
Actitudes y Lenguaje Corporal.
  • Perro agachado, patas delanteras extendidas, lomo erguido, cabeza cercana al suelo: Invitación a jugar.
  • Posición erguida y relajada, orejas erguidas no adelantadas, cabeza alta, boca entreabierta, cola baja y relajada: Perro relajado y contento.
  • Perro erguido ligeramente inclinado hacia delante, orejas hacia delante, cola erguida, ojos muy abiertos y boca cerrada, miembros rígidos: Perro en estado de alerta. Posición de mostrar autoridad.
  • Perro erguido ligeramente inclinado hacia delante, orejas hacia delante, cola erguida y erizada, ojos muy abiertos, hocico arrugado, pelo erizado, miembros rígidos: Perro muy dominante, amenazando atacar si se le desafía.
  • Posición ligeramente inclinada hacia atrás, pelo erizado, orejas hacia atrás, cola entre las piernas, hocico arrugado enseñando los dientes: Perro asustado pero dispuesto a atacar si se le provoca.
  • Posición agachada, mirada baja, orejas hacia atrás, cola entre las piernas, pelo no erizado, pata levantada: Todo son señales de sumisión para evitar peleas. En sumisión total, además se tumba sobre la espalda, mostrando el estómago y la parte inferior del cuello. Muchos perros lo hacen voluntariamente ante el líder de la manada. Si el perro se tumba para que le rasquemos la barriga, lo que hace es aceptar que nosotros somos el jefe.
  • Colocar la cabeza o la pata sobre el lomo de otro perro: Gesto de autoridad. Indica que “aquí mando yo”.
  • Coger objetos con la boca: Por ejemplo, llevar la correa entre los dientes al pasear, o sujetar la mano del dueño con la boca. Es un desafío de poder y puede indicar que el perro no acepta al ser humano como líder de la manada. Cuidado con consentirle esas actitudes.
  • Colocar la pata en la rodilla del dueño: Petición de atención.
  • Revolcarse sobre el lomo y frotarlo en el suelo, frotar el hocico y el pecho contra el suelo: Perro muy satisfecho y contento. Normalmente lo hacen antes o después de alguna actividad placentera.
  • Rascar el suelo, arrancar hierba con las patas: El perro tiene unas glándulas que dejan un olor único y distintivo. Simplemente está dejando una señal de que ha estado ahí.
  • Orinar: Aparte de la simple necesidad de evacuar, es marcar el territorio (los cachorritos muy pequeños orinan de una sola vez pues aún no “marcan”; mientras que los adultos se contienen, para ir dejando sus señales por todo el camino). Si en vez de orinar sobre las marcas de otros perros, lo hace sobre un perro o sobre una persona, está dejando un signo de autoridad y posesión.

Lo que se indica en los diversos apartados de este diccionario, hay que matizarlo teniendo en cuenta las características físicas del perro en cuestión. Un perro al que se le ha amputado la cola, evidentemente, no podrá hacer señales con la misma, mientras que en aquellos de orejas largas y caídas es más difícil interpretar qué posición están mostrando en un momento dado. Ten estos detalles en cuenta al hacer las interpretaciones.

FUENTE: Gorinkai

Juegos con el perro sin salir de casa

Una sencilla caja de cartón o el juego del escondite en versión canina pueden convertirse en divertidas propuestas para compartir con el perro en el hogar.

Los juegos con el perro no tienen por qué restringirse a los momentos del paseo al aire libre. Divertirse en casa con el can es una forma sana de estimular la actividad mental de nuestro amigo y de estrechar la relación con él. En este artículo se explica cómo jugar en casa con el perro tiene numerosos beneficios para el can. ¿Sabía que una caja de cartón puede ser un gran juguete para el perro en casa? Se puede transformar en un juguete canino y unirse así a otras propuestas lúdicas, como el juego del escondite o el “tira y agarra“.

Jugar en casa con el perro: beneficios para el can

Jugar, como ocurre en el caso de las personas, estimula la actividad mental del perro. Pero las acciones lúdicas son también una forma de que el can se sienta más feliz a nuestro lado y, por todo ello, los momentos de esparcimiento no tienen por qué limitarse a los momentos de paseos al aire libre. En casa también podemos jugar, y divertirnos mucho, con nuestro amigo de cuatro patas.

El aburrimiento del can se relaciona con algunos problemas de comportamiento del animal, como ladridos excesivos o destrozos de mobiliario. No es extraño que un perro que carece de estímulos en casa padezca ansiedad o, incluso, algunos tipos de depresión. Las propuestas de juego en el hogar pueden ayudar a combatir el aburrimiento del perro.

Una caja de cartón puede ser un gran juguete para el perro

Las alternativas de esparcimiento en casa son numerosas. Conviene tener en cuenta que cualquier objeto o propuesta con el perro en el hogar puede convertirse en una actividad divertida si se hace con cariño y se tienen ganas de pasarlo bien con nuestro can. El único límite es nuestra imaginación.

Una sencilla caja de cartón puede transformarse en un interesante objeto lúdico para compartir con el perro. El tamaño de la caja marca las posibilidades de juego, que se amplían si su tamaño es suficiente como para que el animal quepa en su interior.

Las numerosas posibilidades que ofrece el envoltorio de cartón no son nuevas. La prestigiosa publicación científica ‘Journal of Experimental Analysis of Behavior’ ya recogía en 1969 un amplio estudio acerca de las bondades de este sencillo objeto para adiestrar o mostrar pautas de comportamiento al perro.

La revista aseguraba ya entonces que una sencilla caja estimula las capacidades mentales y psicológicas del animal: el perro puede saltar dentro, es susceptible de convertirse en un escondite para sus juguetes y se transforma en un refugio para el animal.

Transformar la caja de cartón en un juguete canino

No todos los perros se sienten atraídos en un primer momento por una caja de cartón. En estos casos, es útil contar con un estímulo adicional para seducir al animal. El clicker puede ser un interesante reclamo en estos casos. Este es una cajita de plástico con una lámina metálica en su interior, que emite un sonido al presionarla con el dedo y se utiliza para el adiestramiento canino.

La iniciativa de juegos alrededor de la caja de cartón no tiene por qué proceder siempre de nosotros. El perro también puede realizar sus propias propuestas de esparcimiento. En estos casos, conviene premiar a nuestro amigo de cuatro patas con caricias, palabras de ánimo, e incluso, aplausos. Así se refuerzan de forma positiva sus iniciativas de juego.

Esconder juguetes en la caja o premios comestibles (sin abusar de estos últimos, para evitar el sobrepeso del perro) son otra forma de animar el juego con el perro en torno a una caja de cartón.

El juego del escondite con el perro

Esconder el juguete favorito del perro en algún rincón de la casa, o en la caja de cartón, puede ser el principio de un entretenido y saludable juego del escondite. El ruido del clicker, un silbido o una llamada que el animal reconozca sirve para avisar a nuestro amigo de que el juego ha comenzado.

“Tira y agarra”, intentar quitar objetos al perro

El perro tiene el impulso natural de agarrar objetos y mantenerlos en su poder. Esta afición canina puede aprovecharse para jugar con el animal y pasar ratos inolvidables en su compañía. Encuentre un juguete suave que no lastime la dentadura del perro, déjeselo y trate luego de quitársleo. Asegúrese de que no tira con demasiada fuerza del mismo.

Consejos para jugar con el perro en casa

  • Recuerde que el juego estimula la actividad mental del perro y es una forma de que el can se sienta más feliz a nuestro lado.

  • Cualquier objeto o propuesta con el perro en el hogar puede convertirse en una actividad divertida si se hace con cariño y se tienen ganas de pasarlo bien con nuestro can.

  • Jugar con una sencilla caja de cartón puede estimular las capacidades mentales y psicológicas del animal: el perro salta dentro y es susceptible de convertirse en un escondite para sus juguetes o de transformarse en un refugio para el animal.

  • Cuando el perro proponga un juego conviene premiarle con caricias, palabras de ánimo, e incluso, aplausos.

  • Esconder el juguete favorito de su perro en algún rincón de la casa puede ser el principio de un entretenido y saludable juego del escondite con el can.

FUENTE: www.consumer.es

Remedios caseros para los perros con pulgas

Es posible eliminar las pulgas de nuestra mascota usando unos remedios caseros para los perros con pulgas utilizando sustancias que la propia naturaleza nos ofrece.

Vamos a comenzar con una recopilación de los mejores remedios caseros para las pulgas del perro que podremos empezar a aplicar desde ya.

Ajo y levadura de cerveza

El primero de los remedios consiste en añadir a la comida del perro un poco de levadura y de ajo picado. Algunas personas le añaden al pienso del perro solo la levadura y esta ayuda a eliminar las pulgas y además a que las heridas causadas por ellas y por el rascado del perro se curen antes.

Esencia de lavanda

En la misma botella de champú para nuestro perro podemos añadir varias gotas de aceite de lavanda o en el agua que usemos para bañarle. Hay que tener cuidado de que no entre en contacto con los ojos del perro.

También además de en el champú, podemos echar en un rociador unas gotas la esencia de lavanda diluida con agua y rociar al perro con ello ya que la lavanda repele las pulgas.

Esencia de romero

Este es otro de los remedios caseros para las pulgas en el perro que consiste en aplicar diluyendo unas gotas de esencia en agua para después extenderlo en la piel y pelo del perro.

Se puede diluir aunque también se le pueden poner unas gotas al perro y extenderlas bien con las manos.

Vinagre de manzana

El vinagre de manzana si lo mezclamos en 2/3 partes de agua y 1/3 parte de vinagre, tenemos un líquido muy bueno contra las pulgas que debemos de aplicar al perro después de haberlo enjabonado con su champú normal. El olor del vinagre se encargará del resto.

Limón

Es otro de los remedios caseros para las pulgas del perro que consiste en utilizarlo rociándolo. Exprimimos un limón en un rociador con agua y se lo echamos a nuestro perro. El aroma será muy desagradable para las pulgas que buscarán un nuevo hogar.

El neem homeopático

Si hacemos una infusión con neem homeopático y lo explicamos en el cuerpo de nuestra mascota, vamos a tener un gran remedio natural para acabar con las pulgas.

Aceite de eucalipto

Cuando bañemos a nuestro perro, podemos añadir en la bañera unas gotas de aceite o esencia de eucalipto, ya que el olor hará también que las pulgas del perro huyan despavoridas.

Poleo

Se colocan bolsas de infusiones de poleo entre la ropa del perro y en los sitios donde se suela tumbar nuestra mascota. Esta sustancia es un gran repelente natural contra las pulgas del perro.

Mentol

Este es para las picaduras. Las cremas mentoladas o el mentol si se aplica sobre las picaduras producirá un gran alivio al perro y a que la infección desaparezca antes.

Polvo especial antipulgas

Se mezclan 2 cucharadas de aceite de árbol del té o de citronela, 2 cucharadas de aceite esencial de eucalipto, 2 de aceite de lavanda y lo añadimos a 220 gramos de tierra de Diatomáceas. Usamos mejor la batidora para que se mezcle bien y lo guardamos en un frasco hermético de cristal o vidrio.

No vale para los gatos si le añadimos la citronela ya que en ellos es tóxica en gatos. Se aplica la mezcla dando un masaje al perro.

Cepillo para pulgas

Los cepillos especiales para las pulgas están hechos con unos dientes muy juntas queatrapan a las pulgas cuando peinamos al perro. Si le añadimos al cepillo unas gotas de aceite de lavanda, mejor que mejor.

Collar casero antipulgas

En un collar de fieltro sin tratar empapamos una mezcla de 2 cápsulas de aceite de ajo, 1 cucharada de romero, 2 cucharaditas de alcohol puro, una de poleo y otra de hierba luisa. Los efectos del collar duran entorno a un mes.

Semillas de cilantro

Estas se esparcen en la cama o cuna del perro y lo mejor es taparlas con una sábana para que el perro no se las coma.

Estos han sido remedios caseros para los perros con pulgas y son naturales sin necesidad de recurrir a los productos químicos que se venden y que muchas veces irritan más la piel del perro.

FUENTE: remedios-naturales.net

Remedios caseros y naturales para las garrapatas

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Fuente fotografía: pinterest

Las garrapatas son un problema para la salud de nuestros perros y por eso hoy mostraremos una serie de remedios caseros para garrapatas en perros que van por un lado a eliminarlas y por otro a prevenir también su aparición.

Notamos que nuestro perro puede estar sufriendo la infección por una garrapata cuando notamos en el:

  • Cansancio
  • Falta de apetito
  • Hemorragias nasales
  • Ematomas visibles en las áreas con poco pelo o sin él
  • Alergias en la piel
  • Dermatitis o picor excesivo

Cómo acabar con las garrapatas en el perro

Hay que tener en cuenta que las garrapatas tienen unas pinzas en la boca que las permiten penetrar en la piel del animal y engancharse bien para poder extraer la sangre y por ello no es bueno tirar sin más de una garrapata cuando está bien sujeta a la piel del perro, porque esto puede acelerar la transmisión de gérmenes a nuestra mascota.

Alcohol de lavanda

Si aplicamos un poco de alcohol de lavanda en la zona donde tenga enganchada el perro la garrapata y dejamos que el líquido actúe durante unos minutos y después tratar de sacar a la garrapata cogiéndola lo más cercana posible a la piel del perro y presionando despacio para que no se queden restos dentro de su piel.

Para hacer el alcohol de lavanda mezclamos 1 litro de alcohol de 90 grados con 100 gramos de hojas secas de lavanda y lo dejamos macerar durante dos semanas. El líquido lo filtramos y lo conservamos en un recipiente bien cerrado, a ser posible de color oscuro.

Este líquido también viene bien para masajear al perro si tiene problemas de reuma o articulares.

El vinagre de sidra de manzana

Al igual que sucede con las pulgas en los perros, el vinagre de manzana es uno de los remedios caseros para las garrapatas en los perros ya que las garrapatas tampoco lo toleran. Lo podemos dar a nuestro perro cuando lo vayamos a bañar. Lo más normal es que las garrapatas huyan, pero a veces solo se debilitarán y será más fácil extraerlas.

El vinagre de sidra de manzana es otro remedio natural para las garrapatas. Este producto se puede agregar al agua de tu perro o puedes usarlo en el baño. Añade tres o cuatro tazas de vinagre de sidra de manzana en el baño para tener mejores resultados.

También vale para las picaduras de las garrapatas y la dermatitis que producen.

La levadura de cerveza

Otro truco para que las garrapatas que tenga el perro se busquen otro hogar esecharle en la comida un poco de levadura de cerveza. Es posible comprarla al por mayor en tiendas especializadas en productos naturales.

El aceite de Neem

Este aceite también repele las pulgas y los mosquitos en la casa. Se lo podemos aplicar a la piel del perro para prevenir la aparición y para acabar con las garrapatas ya instaladas.

Manualmente aplicando antes vaselina

Como hacíamos con el alcohol de lavanda para debilitar las garrapatas, si queremos hacerlo manualmente lo podremos hacer dando al perro un poco de vaselina en la zona de la piel donde esté la garrapata para después extraerla con unas pinzas o con la mano.

Cómo curar las picaduras y la dermatitis que producen las garrapatas

La dermatitis es una alteración en la piel que produce en el perro angustia, ansiedad, excitación y estrés ya que afecta a su sistema nervioso.

Para ayudar a nuestro perro contra las afecciones externas como la inflamación, el escozor o los sarpullidos podemos aplicar los siguientes remedios naturales.

  • Aceite del árbol del té: También vale para las pulgas porque tiene propiedades antisépticas, analgésicas y cicatrizantes. Se trata de elaborar una solución en 1/4 de litro de agua añadiéndola 20 gotas de árbol del té y rociarlo con un pulverizador en la piel del perro.
  • La tintura de ajenjo o absinthium: Tiene propiedades antibacterianas, antisépticas y antifúngicas. Se prepara echando en 1/4 de litro 15 gotas mezclándolo bien y se aplica por toda la piel del perro. Es ideal cuando la garrapata ya ha picado al perro pero también para prevenir la aparición de las garrapatas.

Remedio para prevenir la aparición de las garrapatas

Uno de los remedios caseros para garrapatas en perros y para prevenir su aparición es preparar la siguiente mezcla:

  • 10 gotas de aceite de citronella
  • Clavos
  • Lavanda
  • Romero
  • 150 mililitros de agua

Se rocía en el perro con cuidado de que no le entre en los ojos, prestando especial atención a zonas como el cuello, las patas, entre los dedos de sus patas y almohadillas, sobre las zonas de sus orejas, las ingles y también del ano.

Esta mezcla también podemos rociarla en las zonas donde suela estar el perro.

Espero que os haya gustado este post con estos remedios caseros para las garrapatas en los perros. ¡Nos vemos en el próximo artículo post!

FUENTE: remedios-naturales.net

 

Masajes para mi perro: cómo hacerlo en casa

Realizar un masaje al perro en casa puede ser una buena forma de ayudar a un animal nervioso y de estrechar la relación con la mascota de forma saludable.

Para el perro, como para las personas, recibir un masaje puede ser una experiencia relajante. Manipular el cuerpo de la forma adecuada proporciona al can beneficios para su sistema circulatorio, mientras que puede aliviar ciertos dolores musculares molestos. Realizar un masaje en casa a su mascota favorecerá, además, que aumente la confianza en usted.

El masaje en el perro: beneficios

Manipular con precaución el cuerpo de nuestro perro puede ser una experiencia realmente agradable para la mascota. Un masaje ayuda al animal a sentirse más tranquilo y a liberarse de la ansiedad que experimenta en momentos delicados de su vida, como puede ser la dura etapa de la gestación canina.

Los masajes terapéuticos profesionales son cada vez más frecuentes para tratar determinados tipos de nerviosismo que padecen algunas mascotas. Incluso es habitual recurrir a ellos como tratamiento para corregir conductas agresivas, poco deseables en nuestros perros. En estas situaciones, conviene acudir a una clínica especializada en masajes para mascotas o bien consultar el caso concreto con su veterinario habitual.

“La manipulación del cuerpo de la mascota a través de la técnica del masaje es beneficiosa, asimismo, para mejorar la flexibilidad de los músculos del perro, algo que puede resultar especialmente beneficioso para los perros deportistas”, añaden desde la escuela especializada en masaje animal de Northwest, en EE.UU. Esta escuela se ha centrado en formar estudiantes expertos en el masaje a dos tipos de animales: perros y caballos.

Encontrar el sitio apropiado en casa para el masaje de la mascota

Los masajes a su mascota, sin embargo, no tienen por qué limitarse a los tratamientos profesionales. En casa, el propio dueño puede proporcionar sencillas y agradables sesiones a su mascota, una grata experiencia que, además, puede ayudar a estrechar la relación con su perro.

Encontrar el sitio apropiado para realizar el masaje es esencial cuando se pretende que el animal se relaje.Localizar un sitio firme, tranquilo, y cubrirlo con una colchoneta resultará muy reconfortante para su amigo. Los canes de tallas reducidas pueden no requerir un espacio especial si se es capaz de mantenerlos, tranquilos y sin forzarlos, en el regazo. Usted mismo se convertirá en la “camilla de masaje” idónea para su pequeño amigo.

Un tono de voz suave, las caricias y las palabras de cariño favorecerán que el animal experimente el masaje como una vivencia agradable. Este aspecto es especialmente relevante cuando se pretende convertirlo en una práctica habitual, divertida y satisfactoria, tanto para su perro como para usted.

Masaje canino: cuello y base de las patas

Puede comenzar el masaje si manipula con cuidado la zona del pescuezo del perro, con una suave presión al alcanzar la columna vertebral del animal. A los perros les proporcionan especial confianza los movimientos circulares en la base de las orejas.

Puede acompañar estos movimientos con caricias sobre el cráneo y la base de las patas del animal, y con palabras amables. Si nota que su perro se relaja, e incluso que deja caer la cabeza hacia delante, no lo dude: habrá acertado con los movimientos y su mascota se lo agradece.

Utilizar la palma de la mano abierta para manipular la zona de la cabeza, con movimientos circulares, es otra buena alternativa.

Manipular con suavidad la zona de la columna

Recorrer con los dedos la trayectoria natural de la columna vertebral del perro puede proporcionar a su mascota una agradable sensación de tranquilidad, mientras que le ayudará a relajarse.

Coloque el dedo índice y el dedo pulgar a cada lado de la columna y explore las vértebras hasta alcanzar la base de la cola de su mascota, con cuidado de no ejercer una presión excesiva. Esta zona, como ocurre en el cuerpo de las personas, es delicada.

Consejos

  • Recuerde que el masaje puede ayudar a su perro a sentirse más tranquilo y a liberarse de la posible ansiedad experimentada en ciertos momentos delicados de su vida, como en la dura etapa de la gestación canina.

  • La manipulación del cuerpo de la mascota a través de la técnica del masaje es beneficiosa para mejorar la flexibilidad de los músculos de los perros deportistas.

  • El masaje casero puede mejorar el sistema circulatorio de su perro y aliviar ciertos molestos dolores musculares de forma sencilla.

  • Encontrar el sitio apropiado para realizar un masaje a su peludo amigo es esencial, si quiere que el animal se relaje.

  • Localizar un sitio firme y tranquilo, y cubrirlo con una colchoneta, resulta muy reconfortante para su mascota.

  • Si su perro es de talla reducida, su regazo será la superficie de masaje idónea para su pequeño amigo.

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FUENTE: consumer.es y ronroneosymordiscos.com

El baño del perro, un hábito de higiene fundamental

El baño del can, con agua y un jabón adecuado, debe formar parte de los cuidados cotidianos de nuestra mascota.

Todos los perros necesitan contar con una rutina de baño, que incorpore el agua y el jabón adecuado para nuestra mascota. Se trata de un hábito esencial para cuidar de su higiene, que ayuda al animal a eliminar malos olores y a mantener su pelaje y piel sanos. No es difícil bañar a nuestro perro en casa. Pero existen algunos consejos que conviene conocer antes de emprender el aseo de nuestra mascota.

Los paseos al aire libre por terrenos con barro o arena, la contaminación de la ciudad, las plácidas siestas del animal en una superficie no siempre demasiado limpia y los animados juegos en el parque con otros canes son solo algunas de las situaciones que hacen obligado el baño periódico de nuestra mascota.

Incorporar el agua y el jabón (específico para canes) a los hábitos de higiene de nuestro perro es esencial, asimismo, para evitar infecciones en la piel y para mantener su pelaje sano y brillante. Sin embargo, el aseo del perro tiene algunos misterios que conviene conocer.

¿Cada cuánto conviene bañar al perro?

La primera pregunta evidente que surge al hablar del aseo en nuestra mascota es ¿cada cuánto debo asear al perro? No existe, sin embargo, una única respuesta para esta cuestión: la frecuencia de los baños depende del estilo de vida del animal. No es lo mismo un perro que pasa mucho tiempo a la intemperie, en un medio rural por ejemplo, que otro que vive en un piso de una ciudad.

 

Un perro de apartamento puede necesitar un baño al mes (si tiene el pelo largo) o bastarle con uno cada dos o tres meses (si es de pelaje corto). Si el animal vive en el campo, lo habitual es que precise baños con mayor frecuencia. El veterinario le aconsejará acerca del tiempo adecuado que debe dejar pasar entre baño y baño en cada caso.

Cuando se trata de hábitos de higiene, sea para un perro que vive en la ciudad o sea para otro que reside en el medio rural, la longitud del pelaje de nuestra mascota es un factor a tener muy en cuenta cuando se trata de planificar su rutina de baños. No es lo mismo un animal de pelaje corto que otro con el pelo largo, ya que éste será más propenso a ensuciarse.

El aseo debe ser un momento agradable

Bañar a su mascota puede ser una forma de estrechar la relación con ella. Sin embargo, como ocurre con ciertos niños, para algunos animales el momento del baño es, en principio, un momento poco atractivo. El nerviosismo del animal, cuando aparece, debe apaciguarse con palabras amables, amarrando al perro con un arnés para evitar que huya y con caricias constantes.

Conocer algunos secretos del baño del can puede ayudar a transformar el momento del baño en una experiencia más agradable, tanto para el animal como para su dueño. Regular de forma correcta la temperatura del agua de baño, que debe rondar los 39ºC, o empezar el aseo por la cabeza, son algunas claves para un aseo placentero.

Si el perro comienza a bañarse a partir de los tres meses, además, se acostumbrará mejor al agua y el jabón. La primera vez que se le asea, hay que tranquilizarle y procurar que asocie los baños con una experiencia agradable.

El jabón y el olor corporal del perro

Para un perro que sea poco amigo del agua, el baño puede tener un inconveniente añadido: reduce su olor corporal. Este puede ser un problema nada menor para su mascota, ya que el olfato marca su identidad frente a la manada. Conviene recordar que el can es un animal social, que interactúa no solo con la familia con la que vive sino, también, con los perros que encuentra en su entorno.

Las diminutas partículas olorosas que segrega el cuerpo del perro, y a las que llamamos olor, son utilizadas por el can como medio de comunicación con otros animales, a la vez que avisan de su presencia. Estos compuestos químicos volátiles son únicos en cada animal: le ayudan a crearse una posición dentro de esa manada y a distinguirse del resto de perros.

Esto explica que el aseo habitualmente excesivo, notablemente superior al recomendado, enrarezca las relaciones sociales de su mascota. Abusar de los baños con agua y jabón puede tener, además, consecuencias negativas sobre la piel y la salud del pelaje del perro.

Abusar de los baños con jabón en nuestro perro, con aseos por encima de la frecuencia recomendada por el veterinario, puede dañar la capa grasa que protege el pelo y la piel de nuestra mascota. Esta cubierta de lípidos es la responsable del brillo y de característica sedosidad del pelo del perro, y sirve como barrera natural ante ciertas enfermedades. Son motivos que justifican que convenga respetar, en la medida de lo posible, la periodicidad aconsejada de los baños.

Cuidado de la piel y el pelo

En el mercado existen muchos productos específicos para cuidar de la higiene de los perros. La cuestión es elegir los más adecuados y tener en cuenta ciertas pautas a la hora del baño. El champú de las personas no es adecuado para el perro, aunque sean hipoalergénicos y para bebés, ya que el PH de su piel es muy distinto al nuestro.

Un champú para perros debe ser eficaz para eliminar la suciedad, tener máxima tolerancia cutánea, efecto acondicionador para el pelo y la piel, una textura que facilite la aplicación y generar una espuma fina,no demasiado abundante, homogénea y con burbujas pequeñas.

Cada perro, en función de su piel y de las características de su pelo, cuenta con un champú adecuado para él. Existen productos para perros con pieles muy sensibles, para canes alérgicos y otros que son específicos, por ejemplo, para cada tipo de pelo, ya que no es lo mismo que su mascota tenga el pelaje rizado, corto, largo, oscuro o claro. El veterinario le ayudará a elegir el más adecuado para cada caso.

Consejos

  • Un perro de pelo largo puede necesitar un baño al mes, mientras que a otro de manto corto suela bastarle con uno cada tres meses

  • Bañar a su mascota puede ser una forma de estrechar la relación con ella: hágalo con cariño, y utilice agua templada de unos 39ºC.

  • El champú de las personas no es adecuado para bañar al perro: nuestro PH es distinto.

  • Existe una gran gama de productos específicos para casi cada tipo de piel y de pelaje canino: consulte con su veterinario cuál es el más adecuado para su perro.

  • Si el cachorro comienza a bañarse a partir de los tres meses, se acostumbrará mejor al agua y el jabón.

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FUENTE: www.consumer.es